
Nuestra
Historia
Hace unos años después de una quiebra total, caí en una depresión muy fuerte. Fueron tiempos difíciles… tanto así que llegué a perder gran parte de mi cabello. Tenía un hueco enorme en la cabeza. No quería salir, no quería que nadie me viera. Me sentía vacía por dentro y por fuera.
Probé de todo. Cada shampoo, cada tratamiento capilar que prometía milagros pero todos tenían lo mismo: cebolla roja, romero, ortiga… los mismos ingredientes una y otra vez.
Ahí fue cuando me puse a investigar profundamente. Descubrí que existen más de 15 plantas con propiedades maravillosas para el cabello: como el kalanchoe, la cola de caballo, el guásimo, la salvia, el sauco, el capacho de coco y muchas más que nadie usa comercialmente. Empecé a crear mi propia fórmula, sin ninguna intención de venderla, solo para mí, quería volver a sentirme yo.
Y lo logré...
Mi cabello empezó a renacer, a crecer, a fortalecerse, a llenarse de brillo y salud.
Tanto así que la gente empezó a preguntarme si usaba peluca! Nadie podía creer cómo me había crecido el pelo otra vez!

Fue entonces cuando mis amigas empezaron a pedirme un frasco, luego las amigas de mis amigas… y sin darme cuenta, había creado algo más que una receta: había creado una nueva etapa de mi vida.
Así nació Alquimia Capilar. Más que una marca, una segunda oportunidad.
Hoy, cada frasco que preparo lleva el alma de esa transformación.
Alquimia no es solo para el cabello.
Es para el alma.
Es para las segundas oportunidades
Es para recordar que sí se puede volver a empezar.
Gracias a mi hijo, que creyó en mí y me ayudó a convertir esto en una marca, hoy puedo compartir con otras personas lo que me devolvió la vida.
Gracias por leerme
Si estás aquí, quiero que sepas que no estás sol@.
Yo pasé por un momento oscuro… y aquí estoy, floreciendo.
Gracias por apoyar esta historia, por creer en lo natural, y por darle una oportunidad a un producto hecho con amor, ciencia y plantas reales.
Comparte esta historia. Tal vez le cambie el cabello (y la vida) a alguien más.